Venimos de barrios de donde el respeto vale más que el apellido y la palabra pesa más que el dinero.
Aprendimos que verse bien nunca fue cuestión de riqueza.
Siempre fue cuestión de dignidad.
ser fino no es mirar a los demás por el encima del hombro.
Es caminar con orgullo por el barrio que te vió crecer.
Es cumplir la palabra.
Es cuidar lo que construyes.
Es entender qure el estilo empieza por la actitud.